jueves, 23 de febrero de 2017

What is life

Después de caminar kilómetros por las peores cuadras de Concepción, rodeados por la noche más nocturna, llegamos a mi casa y nos quitamos las zapatillas. Te tiraste al sofá mientras yo fui al baño. Te quitaste la chaqueta mientras serví un poco de agua para ambos. Cerraste los ojos cuando prendí el computador y te conté que había descargado unos discos de George Harrison en flac. Me encanta, dijiste, y le subí el volumen.
Me preguntaste en qué creía y te conté parte de mi historial espiritual, desde lo impuesto hasta lo que elegí, intentando ser lo más claro. Es curioso, generalmente uno termina rebelándose ante la formación religiosa, valorando lo que está fuera de la norma o derechamente opuesto. Supongo que es más llamativo o que asumimos de forma inconsciente que para avanzar tienes que vencer, borrar, eliminar, ciertos pasajes de tu propia vida. De tu pasado. Es decir, borrarlo para tu estado de consciencia presente, claro. Como si fuera una reafirmación de quien eres y cuánto vales, dijiste, y te mencioné un par de ideas que unían nuestro pensamiento y otras en las que diferíamos bastante, lo que nunca, nunca, ha jugado en nuestra contra.
En cambio siempre volvemos a los Beatles.

Como a las formas de la noche. Lo fácil que es iluminar una pieza y lo entretenido que es buscar bajo la alfombra. Correr las cortinas, abrir la ventana para que no quedemos pasados a humo y sentir cómo la brisa matutina empieza a levantar. Cómo asoman nuevos colores y nos sentimos cansados, otras personas empiezan a moverse, en una esquina de la ciudad un hombre joven sale a correr, una madre despierta a sus hijos, un anciano vuelve a acomodar su cabecera, intentando sin resultado volver a dormir. Y pestañeamos. Te levantas, apagas la luz y abres el resto de las cortinas. Quisiste decir algo pero no fue necesario. Ven, vuelve, siéntate aquí al lado, escuchemos lo que resta del disco. Cuando termine, dormiremos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario