Naranjas con muchas pepas
trotar en una pista atlética
escuchar una canción
nueva en un viaje que ojala durara un poco más
cortar el pasto, prender
fuego
hablar
taparte con la sábana
mientras duermes
cerrar la ventana porque
se está poniendo helado
buscar una película para
otro día
transcribir los papeles
con el progreso de la novela
Le preguntaron a su novia
de juventud por Héctor y ella, ya anciana, se largó a llorar
se había casado con un
tipo que trabajaba en una fábrica, tuvieron tres hijos y algunas veces fueron felices, dentro
de sus limitaciones. Pensó todos los días de su vida, durante cincuenta y
cuatro años, en Héctor.
El llanto de una anciana
una cama incómoda
el dolor de espalda
la falta de pensamientos:
solo se hable de otras personas
los libros que son
imposibles de conseguir
la incapacidad de soltar
el teléfono
la intolerancia
bebés muertos
besar sin cerrar los ojos
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