miércoles, 5 de marzo de 2014

Poema 9

Me senté en el borde de la ventana y elegí un punto de los montones que se me ofrecían en el cielo, para mirar, por mucho rato
fijé la vista, acomodé la espalda de modo que las bisagras no me incomodaran tanto, junté las manos en mi rodilla y miré
mucho rato
el camino de las nubes y las casi imperceptibles tonalidades de azul que se sucedían en ese punto. Lo observé, lo quise.

Elegí un punto del cielo y me quedé toda la tarde mirándolo, hasta que me pareció totalmente ajeno y diferente

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