martes, 9 de julio de 2013

Las golondrinas durante los primeros kilómetros de junio o las últimas curvas de mayo

No la vi porque no quise hacerlo. Pero la escuché y aspiré profundamente el diálogo que mantuvo con su pareja. Uno áspero y complejo, en apariencia simple pero lleno de momentos terribles, lleno de groserías y risas estúpidas. Se notaba que ella lo quería y que él la quería, porque él tenía lo que ella necesitaba y buscaba. Ella le dijo que había cosas que no podía hablar con su hermana o sus amigas, pero que con él sí. A la vez que la micro dibujaba una línea recta imperfecta por Prat él respiraba más fuerte. Se hizo oír su chaqueta de cuero doblándose, el brazo estirado por sobre la espalda de su mujer. Ella le preguntó cuándo la iba a llevar a la salsoteca y él se volvió a reír, con todo el volumen de su voz, empujando todo lo demás que había en esa micro hacia fuera, rompiendo todos los vidrios.

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