Me pareció malo. De partida no me gusta esta música electrónica. No puedo hacer un análisis técnico sobre el mismo, pues conocimientos musicales no tengo ninguno, pero sí puedo comentar con base en mi apreciación personal y divagar un poco en el asunto. Sobre el disco. No me gusta la electrónica mayormente, sí algunas cosas, pero resultarían casos aislados que no se pueden encasillar tanto en lo que es en sí la electrónica (como Venetian Snares, por ejemplo). Aunque, vale decir, encasillar la música es una tontera y las categorías y los estilos y todo eso no tienen mucho valor, para mi. Pero, en este caso, es inevitable mencionar la electrónica. Radiohead empezó a probar con Kid A, en el asunto. Luego Amnesiac. Máquinas ambos discos. Después salió Hail to the thief, que parecía seguir la línea anterior pero con canciones en apariencia más simples. Y era un buen disco, no al nivel de los anteriores, pero era bueno. Después salió In rainbows, cuya mayor gracia no tenía ninguna relación con lo musical. A mi no me gustó del todo In rainbows. Sí algunas cosas, pero en su totalidad no me parece una gran obra. Entonces se entiende que la línea de calidad se transformaba de manera peligrosa en una pendiente: Radiohead se iba y con ellos nos íbamos todos a alguna parte que antes ni pensábamos que existía. Entonces vino el concierto en Santiago y con eso se perdonó todo. Y de eso ya van dos años. El sábado salió The king of limbs, yo lo descargué hoy y acabo de escucharlo, con los tremendos audífonos y alejado de distracciones grandes, para apreciarte mejor. Y me fallaste conchetumare. Aunque, pensando las cosas con algo de lógica, en todo momento me advertí que poner muchas esperanzas en el nuevo disco era una apuesta riesgosa, casi a perdedor. No me gusta la electrónica de punchi punchi repetitivo, esa que parece una pura secuencia minimalista que se repite hasta el hartazgo, y radiohead, de varias maneras, cae en eso. Obviamente, como todo hombre que descubrió la banda escuchando My iron lung, Paranoid Android y Just, esperaba alguna guitarrita memorable, un arranque de violencia, y a medida que avanzaba el disco más aún. Se me hacía la imagen de Thom Yorke sodomizando a todos los demás miembros, y pensaba en los discos en solitario de Yorke, que son tan remalos. Claro que radiohead puede hacer electrónica, uno lleva años escuchando como flirtean con las máquinas, pero no como esta. En un momento en que mi decepción aumentaba, y trataba y trataba de encontrarle puntos altos al disco, pensaba en por qué si querían hacer electrónica no hacían algo como en Amnesiac. Para qué perder el tiempo en componer un tema como Feral, cuando se puede hacer algo como Revolving doors o Backdrifts (que se me vienen a la mente que tengo yo, como similares) ¿Y donde queda, ponte tú, lo que llevó a hacer canciones como Piramid song? Supongo que se perdió. Pienso que cada disco nuevo que sale agranda a los anteriores. Por ejemplo, Hail to the thief fue el primer disco que yo esperé a conciencia (2003). Lo bajé del Kazaa, me demoré mucho tiempo. Más de un día. Más de dos probablemente, pues bajaba tema por tema y la lentitud del Internet, entonces, era tanto desesperante como desmotivante. Y cuando por fin lo tuve completo también me sentí algo decepcionado, al escucharlo como conjunto. Valoré temas como dos más dos cinco (que me fascinó), a wolf at the door y a punchup at a weding. Pero ya se notaba que había cosas que faltaban y sobraban. Con la salida del disco siguiente y las progresivas escuchas del mismo los temas del anterior se sentían muy bien, muy buenos, pues eran mucho mejores que los nuevos. Y lo mismo ahora. Entonces temas de Amnesiac, The bends, Ok Computer y demás ahora pasan a ser épicos, de clase mundial. Pucha, no me gustó el disco. Me gustaron dos temas: Little by little y Codex, nada más. Quizás en el futuro encuentre cosas que me gusten de los otros. Ojala Thom Yorke abandone la banda, porque la está arruinando. O que deje de ser el tipo cool y pachanguero que es ahora y vuelva a ser el pollo inadaptado y reflexivo, el lúser total que era antes. Y ojala algún día salga algún disco bueno nuevamente. Si Mono sacó el Himno al viento inmortal después de You are there, si Explosions sacó All of a sudden después de The rescue, como radiohead no va a sacar algo medianamente decente después de estos tremendos porrazos. En cuatro años más, tal vez. Por ahora me quedo con el Amnesiac (2001), el mejor disco de radiohead a la fecha.
Suerte para mi, y esto para darle un final feliz a la historia, que bajé el mismo día el disco Al mismo tiempo, de Camila Moreno. El disco es prácticamente los mismos temas de Sujetándome las palabras, pero arreglados, más trabajados. Y un par más. Es un disco sorprendente. La primera vez que escuché a Camila Moreno no me llamó mayormente la atención, pero luego sí. Y ahora considero que es una máquina.
(Lunes 21 de Febrero de 2011)
Habrá que ver. Yo empecé a bajar música nuevamente. De a poquito, con mesura, sin desesperarse. Mi acercamiento con la música, más que con todos los productos de entretemiento artístico, es muy distante. Llego a la música de otra forma, totalmente cotidiana, totalmente creada por uno mismo. Siempre sigo las melodías que escucho, hasta de las propagandas, pero no sistematizo.
ResponderEliminarEl disco ese de Mono que mencionas es bueno, y lo quiero volver a escuchar pero me ha dado pereza buscarlo en este año y medio que quiero volver a escucharlo. Víctor quedó de prestármelo, pero ambos olvidamos el asunto.
Camila Moreno, no sé, habría que ver. Víctor tiene más energía para andar escuchando de todo. Sí, es buena, antes me gustaba, y quizás todavía me guste pero como no escucho nada entonces... En el festival cantó con Calle 13, lo vi en youtube y gritaba muy fuerte y el micrófono estaba bajo.
Si los discos que estoy bajando ahora son buenos te los recomendaré. Ya tengo una canción que recomendarte. El rock, aléjate del rock, ya no queda nada bueno. Escucha música pop de los años sesenta.
El ideal es no llegar a escuchar nada. Y luego morir.
Ten cuidado con Morning Benders. Yo llegué a ellos por el tema que mostraste de youtube, pero luego me estanqué cuando bajé otras canciones. No sé por qué.
ResponderEliminarYo siempre escucho lo mismo. Escucho a Bach, el mejor músico de la historia. Luego escucho mis borradores de canciones en piano. Luego.
El año pasado estuve en una escuela de música, enseñando flauta. Me gustaba no tener que hablar, y por alguna razón rara, siempre tocaba bien allí. Como era profesor tenía que dar el tono, y por más rasca que fuera el instrumento que usaba, siempre sonaba bonito. Eso estaba bien.
Había un piano viejo. Un piano wurlitzer, de illinois, usa, de 1919. Un poco desafinado, pero que en su desafinación te mataba.
Yo aprovechaba de ir en la semana, me dejaban entrar como era profesor. Me quedaba una hora, o dos, tocando la melodía que se me ocurriera.
A veces imaginaba que había alguien y me escuchaba. Alguna mujer oculta, finlandesa, con alta sensibilidad artística, que me oía tras una puerta.
Tocar en invierno, con guantes sin dedos, tipo seis de la tarde en un edifico de ochenta años, en un piano desafinado, y escuchar el tecleo reumático de las teclas, y ver tu halo de respiración en el frío. Eso es música para mí.
Luego salía y caminar era diferente, etcétera. Tomar una micro era diferente. Estaba como el fantasma aquel, la presencia de la finlandesa escondida, que me seguía. O yo la seguía a ella. O éramos la misma cosa. Algo así. Así se sentía.
Es malo cuando los músicos pierden el alma, si es que de verdad le pasó eso a Yorke. Obviamente ya no es un lúser. Tú eres un lúser. Yo soy uno. Yorke es una caricatura de lúser, pero eso es obvio, y no vale la pena hablar de obviedades.
Es bueno escuchar música. Yo a veces creo que es más sincero que cualquier otra cosa. Escuchar o hacerla, da igual en tal caso. Por ejemplo, un libro tiene demasiado cerebro, demasiada articulación, demasiado chiste fome. Una canción de dos minutos es orgasmo puro, es objetivo listo, claro y definido. Es ataque cardiaco, algo así.
Una canción, corta, buena, puede resumir muchas cosas. Los textos son más lentos y perezosos, son más aburridos.
Cuando un libro parece una canción, como El Extranjero por ejemplo, es un libro bueno. Eso creo yo al menos.
Qué buena. Que la publiquen en algún medio con sobre 200 mil visitas mensuales.
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